«Y en quince minutos llego con la cheve, si no trae dinero compa aquí le fiamos, traigo morras en mi troca hasta cigarros, traigo todo pa’ que siga cotorreando». -El aguaje activado, Calibre 50.
Todo cambia y todo se actualiza en esta vida, incluyendo también los tugurios para quienes andan buscando «after».
Esos lugares -por lo general casas- que encontraron una oportunidad de negocio en la reglamentación sonorense que indica que está prohibido vender bebidas embriagantes después de las 12 de la noche para comercios y hasta las 2 de la mañana para bares, están optando por confiar en las «benditas redes sociales» (como diría Andrés Manuel López Obrador) para continuar trabajando y elevar sus ventas.
Hasta hace unos años, conseguir cerveza o cualquier otro licor a deshoras implicaba tener que trasladarse hasta el sitio para obtenerlas a un precio más caro de lo normal.
Eso implicaba que los vecinos se dieran cuenta y que marcaran al número de emergencias 066 -que hoy es el 911- para denunciar la venta clandestina de bebidas alcohólicas.
Sin embargo de un tiempo para acá, quienes se dedican a este negocio se actualizaron a tal punto que reciben pedidos por Whatsapp y los llevan justo a la puerta del «after».

Se anuncian por Facebook. Se han ganado apodos como «cheve móvil» aunque además de cerveza también manejen tequila, vodka y otros licores con sus respectivo hielo, refrescos y demás menjurges para prepararlas. ¿Venden drogas? Eso no lo sé.
Pero en contexto, decidí solicitar mediante acceso a la información pública, datos referentes a cuántos reportes por venta clandestina de alcohol se habían recibido en Sonora en los últimos años.
¿Y qué creen? hay bien poquitas.
De acuerdo con la información entregada por la Secretaría de Seguridad Pública, en 5 años, en todo Sonora, sólo se han recibido 105 llamadas de personas que denuncian esta situación.

Los datos muestran que con el paso del tiempo los reportes han disminuido considerablemente, pues de 21 denuncias que hubo en el 2013 pasó a 17 en el 2014, en el 2016 hubo 12 y en el 2017 fueron 16.
El año 2015 fue cuando hubo más reportes por este motivo: 35. Este año hasta el mes de abril sólo habían recibido 4.
Históricamente es junio el mes con más denuncias. Los reportes se concentran en Hermosillo, San Luis Rio Colorado y Cajeme. Algunos en Navojoa, Nogales o Caborca y uno que otro en municipios pequeños.
¿Hay menos borrachos? No lo creo. Lo que sí considero es que hay son menos personas observando al momento que se realiza la transacción de venta clandestina de bebidas alcohólicas.
Y también, creo que hay más tolerancia de las autoridades, pues como me dijeron en el Ayuntamiento de Hermosillo cuando en una ocasión que mencioné el tema de la prostitución por Facebook y Whatsapp, son situaciones que no se pueden controlar y que no hay un modo sencillo y económico de vigilarlo.

Como dato adicional, en Sonora hay funcionando un total de 862 licencias para vender alcohol en todo el estado.
Hasta la más pequeña comunidad cuenta con un expendio o abarrotes donde pueda comprar unas cervezas, esto de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda que también muestran que el año 2015 fue cuando más licencias de venda de bebidas embriagantes se aprobaron en el estado y que en conclusión hay más lugares en Sonora para comprar cerveza que escuelas y hospitales.
Y el que se haya quedado con las ganas de saber que es todo lo que dice la canción que cito al principio pueden escucharla aquí.