En los últimos días las noticias sonorenses parecen tener un tema en común: menores de edad y adolescentes involucrados en delitos y crimen organizado.
Los que conocíamos antes como «menores infractores» porque faltaban a la Ley por pintar con grafiti o hacer fiestas ruidosas hoy son jóvenes que secuestran, que roban y que están acusados de asesinar personas.
Incluso en septiembre de este año trascendió a nivel nacional la detención de 22 «niños sicarios» -entre 12 y 17 años- en Sonora que habían sido aprehendidos a lo largo de 2024, de acuerdo con declaraciones del delegado de la Fiscalía General de la República en el estado.
Para conocer el incremento de menores de edad involucrados en delitos en Sonora se cuestionó a la Secretaría de Seguridad Pública, instancia que a través de acceso a la información pública confirmó este aumento.
La información señala que del 1 de enero de 2023 al 31 de octubre de ese año fueron 36 menores detenidos mientras que en el mismo lapso de 2024 hubo un total de 80 aprehensiones.
La estadística proporcionada por este sujeto obligado muestra que los delitos con mayor incidencia son narcomenudeo y robo. Antes era solo robo. También vemos un incremento en el delito de vínculos con el crimen organizado en menores de edad este año a comparación de 2023.

Además hay alta prevalencia en jovenes desde 15 años de edad, siendo los 17 años la edad con más casos, habiendo mayor incidencia en varones.

Al analizar estos temas es interesante cruzar datos. Ya vimos que la Federación habla de niños sicarios. Ya vimos que el Estado reconoce un aumento en detección de menores involucrados en narcomenudeo. ¿pero qué hay a nivel municipal?
Revisando datos hallé que durante 2024 un total de 263 jóvenes infractores fueron canalizados a la Unidad Municipal de Prevención y Aplicación de Medidas para Menores de Hermosillo.

Hace años en México, específicamente en el 2010 en plena guerra contra el narcotráfico impulsada por el ex presidente Felipe Calderón se dio a conocer con gran espectacularización .como lo era todo lo relacionado con las detenciones en aquella época- la detención de un adolescente apodado «el Ponchis», quien fue denominado «como el «el Niño sicario» en el estado de Morelos, pues reconocía haber matado a muchas personas, crímenes que también habían sido filmados.
Este evento representó la descomposición social de aquel tiempo, sin embargo con el pasado de los años considero que en México se ha evolucionado mucho en cuestión de leyes de protección a menores e incluso los medios de comunicación y los periodistas nos hemos informado y educado mejor en temas de ética, de tal forma que sabemos cómo manejar este tipo de información de manera más seria, con apego a los derechos humanos y combatiendo a revictimización, sin embargo últimamente pareciera que ha habido un retroceso donde más que informar y fomentar la reflexión se buscara entretener, acumular ‘likes’ en las redes sociales y fragmentar a la sociedad.
Esperemos que el panorama mejore pronto y esperemos también poder seguir contando con los datos para enriquecer la labor periodística, pues con las reformas constitucionales recién aprobadas, especialmente la que planteó desaparecer el Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública también ese panorama hoy es algo incierto.