En Sonora, la sobrepoblación en las cárceles es un tema que ha envejecido a la par de los 13 centros penitenciarios que tiene la entidad.
En total en estos prisiones sonorenses hay espacio solo para 7 mil 988 internos, sin embargo a julio de 2025 las cifras oficiales indican que hay tras las rejas 13 mil 220 personas, prácticamente el doble de la capacidad permitida.

Este fenómeno no ocurre de manera aislada. A nivel nacional, las cifras son alarmantes: 250 mil 455 personas privadas de la libertad en en un país donde la población penitenciaria alcanza un 88% entre todos los penales.
El crecimiento ha sido acelerado; hace apenas un año, en julio de 2024, había 232 mil 720 internos y hoy poco más de 17 mil personas más.

Sin embargo, en Sonora la presión dentro de los penales se refleja no solo en los números, sino en la violencia porque es el estado con más incidentes reportados durante el presente año, con año: 40 sucesos en total, entre riñas, homicidios, muertes y autolesiones las cárceles de esta entidad registran más hechos negativos.

En medio de este panorama, el Cefereso No. 11 ubicado en Sonora aparece como un caso particular. Allí viven 2 mil 274 internos, todos hombres, originarios principalmente de Sonora (980), Sinaloa (247) y Estado de México (123). Según el reporte, en el último mes no se han registrado incidentes en esta prisión y tampoco tiene más población de la que puede albergar.
Todos estos datos provienen del Cuaderno Mensual de Estadística Penitenciaria, un documento que elabora el Gobierno de México.
Pese a la transparencia en la información poco se sabe de lo que ocurre dentro de los muros de estos centros. Las historias salen a la luz cuando hay protestas, cuando las familias exigen respuestas o cuando un motín se convierte en noticia nacional. Mientras tanto, el hacinamiento sigue siendo la norma, no la excepción.
Los datos los pueden encontrar y descargar por acá: